No sé por qué las lesbianas tienen la costumbre de regalarse gatas. Las bellas siempre tienen algún nombre entre poético y combativo como Virginia, Frida, Natalie o Ramona, algún nombre en francés o con un tinte surrealista como Bruma, Cielo o, en mi caso, Amapola.
Los gatos son la compañía perfecta para la lesbiana intelectual, que encuentra en esa paz y autosuficiencia del felino, una armonía.
Amapola llegó a mi vida un 23 de Mayo. Unos meses antes soñé con un gato pequeño, negro con manchas blancas: me entraba en una mano. Era una rata-gato.
Sunshine me la trajo una noche muy fría al teatro. Le decía Kon-kOn-kiN-kAn. Era exactamente esa cosita bella que había soñado. Tenía las patitas chuecas y corría buscando refugio. Se dormía en las manitos de Sol, que la abrazaba y le hacía mimos. Ella la envolvió en un sweater gris y negro y la llevamos a pasear.
En el parque nos cruzamos a unos jugadores de rugby corriendo en pantalones cortos .....Los ojos de Sol estaban vidriosos y su naríz colorada. Se veía tan frágil. Esa noche le hubiera pedido que sea mía para siempre. Que viviéramos juntas, que tuviéramos un colchón en medio de la sala para dormir con nuestra hija, mientras escuchábamos The Cure y Bob Marley, pero así como siempre no dije nada, me limite a disfrutar de ese momento.... Pero en fín, sí, mi gata. De ella les hablaba. Le pusimos Amapola. A m a p o l a M a r i p o s a . Nuestra hija. Verlas esa noche juntas era felicidad.
Hoy mi gata esta huérfana de madre y no me pasan la manutención, no tiene horarios ni días de visita porque la Otra madre dejó sus deberes a un lado y se dedicó a la vida bohemia.
Le doy todo el amor que puedo darle y más: Seguiremos adelante solas, madre despechada e hija huérfana, pero con la frente en alto. No dice nada sobre la Otra Madre, pero yo sé que la extraña... porque cada vez que suena en nuestro cuarto The Cure se acuesta sobre mi falda y con sus patitas enlaza mis manos y comienza a maullar.... Y por las noches, aunque lo esconda o lo cambie de lugar, busca desesperada, para dormirse, el sweater de la otra mamá.
anoche soñé con la gata...... Sí, podrán decir que "solo era una gata" pero ey! era mi gata y con todo ese amor que se le puede adjuntar por todo eso que significaba para mí. No quiero una "nueva", por favor, gente, dejenme vivir mi duelo. Ayer me la mataron osea.........


