Llegué a lo de Patrice arrastrando mis pies, mi corazón, mi cara y mi botella de fernet.
Esa tarde después de llorar como condenada, decidí que mejor que una oscura habitación, era la inmensidad del Limay. El correr constante del río me ayudó a pensar que tenía que limpiar así mis heridas, limpiarlas y que ya no vuelvan, lavarlas y dejarme en blanco nuevamente, refrescar el corazón, sanarlo....
Patrice, del otro lado de la mesa, preparandome un té para mi descompostura, me dijo: solo debes pedirle al Cosmos detalladamente que es lo que querés... sí lo pedís con todas tus fuerzas y con todo tu corazón.... Te lo va a conceder.....
Lo pensé y cuando llegué a casa me senté en el piso de mi habitación y comencé a escribir... a escribirte....... la verdad me sentía medio estúpida, así que te escondí para que nadie me creyera una loca....... desesperada por encontrarte...
Esa tarde después de llorar como condenada, decidí que mejor que una oscura habitación, era la inmensidad del Limay. El correr constante del río me ayudó a pensar que tenía que limpiar así mis heridas, limpiarlas y que ya no vuelvan, lavarlas y dejarme en blanco nuevamente, refrescar el corazón, sanarlo....
Patrice, del otro lado de la mesa, preparandome un té para mi descompostura, me dijo: solo debes pedirle al Cosmos detalladamente que es lo que querés... sí lo pedís con todas tus fuerzas y con todo tu corazón.... Te lo va a conceder.....
Lo pensé y cuando llegué a casa me senté en el piso de mi habitación y comencé a escribir... a escribirte....... la verdad me sentía medio estúpida, así que te escondí para que nadie me creyera una loca....... desesperada por encontrarte...

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