martes, 23 de julio de 2013

Hubo una vez una niña con el corazón de colores y el pelo tornasolado. Si cerraba los ojos y los apretaba muy fuerte viajaba a donde quería y despertaba en los mundos con los que soñaba. Tenía los ojos del color del musgo y olía a campo, a pradera, a nubes y a flores amarillas. La niña soñaba que sus lágrimas harían un charco y del charco una laguna y de esa laguna un mar. La niña creía que le pasaría como a Alicia. Creía y sostenía que caería a un pozo o saldría volando del cielo de la rayuela y llegaría a ese lugar. Ese lugar que era su hogar.
Esa niña ya no existe. Ya no vive. Ya no está. Esa niña está vacía. Y gris. Y asquerosamente normal. esa niña se murió. Yo la maté. Esa niña era yo. Y ya no va a volver nunca más. 

2 comentarios:

  1. buen blooc. tenemos mucho en común XD salud desde $hile :]

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  2. Tú sabes...dicen por ahí que cada siete años el ser humano cambia y es uno completamente distinto, es como una muerte cada siete años, así que todos los niñitos que fuimos han muerto (Tétrico). Así que...a mí me quedan unos...cinco años de esta pequeña vida, mejor me apuro a hacer lo que tenga que hacer (?)

    Hola, no sé si estás ahí, pero soy otramasalpedo.blogspot.com :) cambió la dirección del blog!

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