Así que vos pensás que es difícil conseguir una novia que no tenga mambos con la ex? Qué no sea una celosa? o que no sea una completa dejada con vos?... Yo creo que es mucho más difícil conseguir una AMIGA TORTA.
Una mina a la que le puedas contar las cosas que te pasan, que te escuche, que te entienda.
Una mina que te haga recorrer bar por bar para ahogar penas con vos, que te obligue a salir y olvidarte de toda la mierda que te viene pasando en la semana, y que te dé el impulso para encararte a la chica con la que estuviste cruzando miradas toda la noche.
Una mina que pasa por lo mismo que vos, porque siente como vos.
Una mina que te acompañe a los debates y a las muestras fotográficas de la comunidad de la que formás parte.
Una mina que llore con vos y que te abrace cuando vean algo sobre la Pepa Gaitán.
Una mina que te defienda del mundo ese que a veces nos quiere devorar.
Una mina que te invite a ver pelis tortas re melosas mientras se clavan medio kilo de helado, y que te deja que te duermas en sus piernas cuando ya no podés parar de llorar por alguna pavota que te rompió el corazón.
Es difícilisimo conseguir una amiga así, porque de repente, siempre alguna empieza a mambear. O se mambea con la otra desde tiempos remotos y nunca le dijo nada. O quizás nunca les pasó nada, pero cuando estás media tristona, flasheás canelones.
No sé, quizás me sale esta entrada así toda cursi, porque en este momento, necesito una amiga TORTA. Que me entienda, que me escuche... pero sin querer aprovechar la oportunidad de colarse entre mis piernas. Porque no es lo mismo. Jamás va a ser lo mismo que contárselo a otra persona que no siente como una. Porque es distinto. Se siente distinto.
Seguramente, mañana me arrepienta de la estúpidez de "quinceañera de clase media/baja con un blog" que estoy escribiendo. Pero bueno... acabo de pensar eso.
Así que bueno, eso. Capaz que necesito un abrazo.
Una mina a la que le puedas contar las cosas que te pasan, que te escuche, que te entienda.
Una mina que te haga recorrer bar por bar para ahogar penas con vos, que te obligue a salir y olvidarte de toda la mierda que te viene pasando en la semana, y que te dé el impulso para encararte a la chica con la que estuviste cruzando miradas toda la noche.
Una mina que pasa por lo mismo que vos, porque siente como vos.
Una mina que te acompañe a los debates y a las muestras fotográficas de la comunidad de la que formás parte.
Una mina que llore con vos y que te abrace cuando vean algo sobre la Pepa Gaitán.
Una mina que te defienda del mundo ese que a veces nos quiere devorar.
Una mina que te invite a ver pelis tortas re melosas mientras se clavan medio kilo de helado, y que te deja que te duermas en sus piernas cuando ya no podés parar de llorar por alguna pavota que te rompió el corazón.
Es difícilisimo conseguir una amiga así, porque de repente, siempre alguna empieza a mambear. O se mambea con la otra desde tiempos remotos y nunca le dijo nada. O quizás nunca les pasó nada, pero cuando estás media tristona, flasheás canelones.
No sé, quizás me sale esta entrada así toda cursi, porque en este momento, necesito una amiga TORTA. Que me entienda, que me escuche... pero sin querer aprovechar la oportunidad de colarse entre mis piernas. Porque no es lo mismo. Jamás va a ser lo mismo que contárselo a otra persona que no siente como una. Porque es distinto. Se siente distinto.
Seguramente, mañana me arrepienta de la estúpidez de "quinceañera de clase media/baja con un blog" que estoy escribiendo. Pero bueno... acabo de pensar eso.
Así que bueno, eso. Capaz que necesito un abrazo.
Estoy empezando a creer que la amistad entre tortas es como la amistad entre el hombre y la mujer. Existe, pero es un caso en un millón y algunos ni creen que exista... siempre alguien mambea...
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